Los deberes escolares son necesarios para fijar en la mente los contenidos, que se han abordado durante las clases en el colegio o en la escuela. A los padres les corresponde la tarea de enseñarles habilidades que permitan optimizar el tiempo que los niños deben dedicar cada día a los deberes. Aunque las tareas domésticas y profesionales a las que nos entregamos durante todo el día, nos dejan sin fuerzas para sentarnos con los niños un rato, es importante encontrar ánimos para ayudar a nuestros hijos.
Debemos establecer un sitio apropiado para hacer los deberes. No tiene por qué ser en un escritorio o en su habitación, pero sí debe respetarse que sea siempre el mismo, que esté bien iluminado y que allí el niño tenga acceso a todo lo necesario para realizar sus tareas.
Definir el momento en que se realiza la tarea, contribuye a crear hábitos de estudio y disciplina, y también ayuda a evitar discusiones; cuando llega la hora, toca hacer los deberes. Al fijarse reglas y horarios, ser firmes en su cumplimiento.
Al decir que debemos acompañarlos significa estar cerca de ellos, pero no encima, ni mucho menos "hacerles" los deberes. Dejar que los niños realicen sus actividades del modo más independiente posible es una forma de reconocer su autonomía, su inteligencia y su capacidad de hacer las cosas por sí mismos. Si existe algún inconveniente en su desarrollo darle alguna pista para acercarlo a la solución correcta.
Actuar con el ejemplo, hacer nuestras propias "tareas" a la vista del niño, mientras este hace los suyo: cálculos relacionados con la economía del hogar, revisión de facturas u otros papeles, leer un libro, etc. Será una motivación extra para sus hijos.
Preocuparse por las tareas terminadas, esto es una demostración de interés por parte del adulto hacia las actividades del pequeño, lo que para el menor resulta fundamental por la motivación que representa.
Una cosa es la motivación y otra la promesa de un premio a cambio de que el niño haga sus tareas. Con una oferta de este tipo, se corre el riesgo de que la situación se desnaturalice y el pretendido premio se convierta en una especie de "soborno" o presión hacia el padre.
Si los padres se refieren a los deberes con expresiones que lo presentan como un castigo, algo malo o aburrido, seguro que los niños los vivirán de esa manera. Por eso siempre lo adecuado es que, cuando se hable de las tareas, se haga con palabras "buenas" y en positivo.
Recordemos que el rol de los padres es acompañar a los hijos y proporcionarles ideas, instrumentos para pensar y buscar alternativas. No es conveniente regañarlos por no haber resuelto las dudas en la clase, sino alentarlos para que en la siguiente no olviden hacerlo.
Para mayor información favor contactarse con:
Alicia Yépez Montero - Msc. en Neuropsicología y Educación - Directora Creducar
Contacto: (593) 998163076 - (593) 5054354
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
El Centro Psicopedagógico Creducar agradece la confianza depositada en nuestros profesionales. Brindamos un sistema de apoyo a las personas o sus familias para que puedan alcanzar ese bienestar tan deseado. Ponemos a su disposición nuestra comunidad y ésta plataforma online donde encontrará información sobre temas de interés y por medio de la cual también nos podrá contactar.