Muchas veces nuestros hijos nos sorprenden con preguntas como "¿cómo entró el bebé a tu panza?", o "¿por qué no puedo hacer pipí parada como mi hermano?". También observamos alguna conducta que no se sabe cómo manejar, como por ejemplo, el acariciar sus genitales o el interés por ver los genitales de otras personas. La sexualidad infantil se expresa de diferentes maneras, en diferentes edades, desde el nacimiento. En dichas etapas, la energía sexual, se organiza a través del cuerpo, de diferentes maneras. Y los niños, en cada una de estas etapas, obtienen aprendizajes y logros que les permiten desarrollarse como seres cada vez más autónomos. El tiempo de duración de cada etapa varía según los tiempos y ritmos de cada niño o niña, y dependerá de sus características e historia particular. El paso entre una fase y otra significa una pérdida y a la vez una ganancia en su crecimiento.
Es fundamental hablar abierta y respetuosamente con niñas y niños al respecto, ayudándolos a conocer y cuidar su cuerpo. No hay que angustiarse, ni horrorizarse, sino responder sólo lo que preguntan, hablándoles siempre con claridad y utilizando palabras simples, respetando sus procesos y escuchando cuáles son sus teorías respecto a la sexualidad. La sexualidad se relaciona con acompañar al bebé en su tránsito hacia la niñez, entregar confianza en él para que sea capaz de establecer los límites entre su cuerpo y el cuerpo del otro, otorgar la seguridad para que pueda constituirse como un sujeto autónomo y apoyarlo en el descubrimiento del conocimiento de su cuerpo.
El Centro Psicopedagógico Creducar agradece la confianza depositada en nuestros profesionales. Brindamos un sistema de apoyo a las personas o sus familias para que puedan alcanzar ese bienestar tan deseado. Ponemos a su disposición nuestra comunidad y ésta plataforma online donde encontrará información sobre temas de interés y por medio de la cual también nos podrá contactar.